Respeto cultural y apoyo comunitario: puntos fundamentales para proteger la lactancia materna

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En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) enfatizó que la clave para incrementar las tasas de lactancia materna en las Américas no radica únicamente en decretos o normativas de salud, sino en tejer un ecosistema comunitario, culturalmente respetuoso y socialmente inclusivo que sitúe a la familia y a la comunidad en el centro del cuidado infantil.  

Durante el seminario web «Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona«, realizado este 7 de agosto de 2026, la doctora Vanessa García Larsen, jefa de la Unidad de Factores de Riesgo, del departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS, recordó que las tasas de amamantamiento no mejoran gracias a intervenciones aisladas en los consultorios médicos, sino mediante una articulación profunda con la sociedad civil y el entorno familiar:  

García Larsen remarcó que la lactancia materna proporciona una nutrición incomparable y protege contra enfermedades infecciosas y crónicas. No obstante, en América Latina menos del 50% de las madres logran amamantar de forma exclusiva a sus criaturas durante los primeros seis meses, un reto que solo puede superarse humanizando los cuidados sanitarios y fortaleciendo el tejido social.  

Uno de los ejemplos del valor de la pertinencia cultural fue presentado por la doctora Lourdes Lucía Ortega Vera, del Ministerio de Salud del Perú (MINSA). En un país caracterizado por su gran diversidad geográfica y étnica, Perú ha logrado que el 71.1% de los niños y las niñas menores de seis meses reciban lactancia exclusiva integrando los saberes y prácticas tradicionales de sus regiones en el sistema oficial de salud.

Destacó que la norma técnica peruana incorpora expresamente este enfoque intercultural, validando las costumbres locales e involucrando activamente a una red de más de 30 mil agentes comunitarios de salud. Estos promotores locales actúan como puentes de confianza entre el personal de salud y las familias rurales, asegurando un acompañamiento respetuoso en el idioma y cosmovisión de cada comunidad.  

Acompañamiento frente al marketing y la soledad materna

En tanto, Audrey Morris, asesora de Nutrición y Alimentación de la OPS, expuso que una de las seis intervenciones más eficaces para proteger la lactancia es garantizar la asesoría y consejería respetuosa, donde el personal de salud y las redes comunitarias acompañen a las familias.  

Esta consejería cercana y cálida es el principal escudo protector frente a la desinformación que circula en entornos digitales y la comercialización no regulada de sucedáneos de la leche materna, factores que explotan las dudas y vulnerabilidades de los primeros días de maternidad.  

Desde el Ministerio de Salud Pública de Uruguay, la doctora Carolina de León explicó la importancia de acompañar a la madre desde el momento del nacimiento, señalando que la soledad o la falta de orientación en el alta hospitalaria propician la indicación innecesaria de fórmulas comerciales. 

«Nos preocupa significativamente la alimentación al alta de las maternidades… Debemos regular de forma estricta el marketing digital abusivo e indiscriminado que socava la confianza de las familias y la creencia de los propios profesionales de la salud», puntualizó.

Bancos de leche humana y redes solidarias

La perspectiva del apoyo comunitario también abarca la solidaridad entre las propias madres. el doctor Pablo Durán, asesor en Salud Perinatal de la OPS, y Paola de Riva, del Ministerio de Salud de Bolivia, destacaron el valor transformador de los Bancos de Leche Humana y la donación voluntaria para salvar la vida de bebés que nacen en prematurez y que requieren hospitalización.  

«La leche humana a partir de una donante sana es, para bebés que nacen en prematurez o con alguna enfermedad, la forma preferida de alimentación y la opción indispensable cuando la madre no puede amamantar a su bebé… La calidad de atención se sostiene en la provisión de cuidados basados en la evidencia y en la participación activa de las familias», explicó el doctor Durán.

En Bolivia, la sensibilización comunitaria y la humanización del parto permitieron dar un salto en el inicio temprano de la lactancia en la primera hora de vida del 55% al 83.7%, contribuyendo a reducir la mortalidad neonatal de 15 a 6 por cada 1000 nacidos vivos.  

No obstante, De Riva advirtió que la mediana de duración de la lactancia cayó de 17 a 12.1 meses. Para contrarrestar esta interrupción precoz, Bolivia está reforzando sus 154 salas amigas de la lactancia materna y sus redes comunitarias para recordar a la sociedad la lactancia materna sigue siendo importante más allá del primer año.  

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