En un panorama donde las enfermedades crónicas no transmisibles —como la diabetes tipo 2— afectan a niños a edades cada vez más tempranas, la regulación de la industria alimentaria se ha convertido en una urgencia de salud pública. En Colombia, la organización Red Papaz ha asumido un rol protagónico en esta lucha, impulsando políticas que buscan desnormalizar el consumo masivo de productos ultraprocesados y proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes.
En esta entrevista, conversamos con Lina Cerón Bernal, experta en proyectos de incidencia y coordinadora del proyecto de alimentación en Red Papaz, en la que analiza cómo el marketing digital y tradicional manipula el desarrollo mental de los menores, aprovechando su vulnerabilidad cognitiva para moldear hábitos de consumo perjudiciales.
A lo largo de este diálogo, Cerón Bernal profundiza en los obstáculos que enfrenta la legislación en Colombia: desde la interferencia de la industria de los ultraprocesados hasta sus estrategias para evadir la regulación mediante la «autorregulación». También nos detalla las propuestas actuales para blindar los entornos escolares, regular la publicidad de influenciadores en redes sociales y la importancia de fortalecer la lactancia humana frente al avance de las fórmulas infantiles comerciales.
A partir de las experiencias que Red Papaz han tenido en su trabajo por los derechos de la niñez y la adolescencia. ¿Qué tan pesada es la influencia del marketing, sobre todo de redes sociales, y la publicidad en los niños y niñas y adolescentes en el consumo de ultraprocesados?
Desde Red Papaz hemos venido desde hace ya dos años promoviendo la regulación de la publicidad de ultraprocesados en Colombia. Esto lo hemos hecho buscando, ante todo, proteger a niñas, niños y adolescentes, quienes son los más vulnerables ante la publicidad de ultraprocesados. ¿Qué hemos visto nosotros? Trabajamos basados en evidencia libre de conflicto de interés y justo este tema ha ido creciendo en evidencia con el tiempo. Particularmente, durante el 2025 salieron dos informes de Unicef, analizando el impacto de la publicidad en las infancias y en las adolescencias. Y la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC), el año pasado, también hizo un estudio del marketing en general y llegó a tocar el marketing de productos ultraprocesados o productos alimenticios.
¿Qué nos está diciendo hoy la evidencia y por qué para nosotros esto es un tema tan grave? Digamos que por el desarrollo mental de niñas, niños y adolescentes. Para ellos, diferenciar contenidos que sean publicidad del entretenimiento no es tan fácil por su desarrollo mental que está desarrollándose, están creciendo. Aquí decimos no es que los niños no sepan pensar o tengan algún problema cognitivo. No. En su proceso natural de desarrollo mental, diferenciar contenidos de publicidad y contenidos de entretenimiento no es tan fácil. Entonces, ellos no logran percibir cuándo les están llegando estas marcas con publicidad y cuándo les están llegando con contenidos de entretenimiento.
Porque ante la publicidad es más fácil que tú, como adulto, desarrolles un pensamiento crítico, como esto que me están diciendo es verdad o no, ¿por qué me están diciendo esto, ¿qué me quieren vender, ¿cuál es el objetivo, ¿qué quieren que yo haga? Empiezas a desarrollar un pensamiento más crítico, pero en niñas, niños y adolescentes esto no pasa de manera tan fácil. Por lo que ellos están mucho más expuestos a este contenido.
¿Qué sucede? Cuando ellos se exponen reiterativamente, porque la cuestión es que no ven una sola propaganda o un solo contenido de una marca en particular, sino que ven muchas en muchos escenarios al mismo tiempo. Por ejemplo, yo estoy en mi casa alistándome para ir a mi colegio y en la televisión, en el horario, digamos, temprano en la mañana cuando el colombiano promedio se arregla para salir a su trabajo o al colegio, hay un montón de publicidad. Entonces, vi la publicidad de un cereal para el desayuno, me hablan a mí como niña, niño o adolescente diciéndome, «este cereal es cool, es delicioso»; “es lo que todos tus congéneres, todas las personas de tu edad te están consumiendo”.
Le hablan al cuidador. «Este es el cereal que usted necesita, es el que va a hacer a darle toda la energía a su hijo que necesita, es fácil, es rápido, es económico.» «Tranquila porque yo sé que tú no tienes tiempo y te levantaste tarde, entonces el niño o la niña tiene que desayunar en 2 minutos, aquí está la solución». También resulta que voy en el transporte público o en mi ruta escolar, si estoy mirando mi celular, en redes sociales me están saliendo influenciadores que me están recomendando el mismo cereal o publicaciones o retos o concursos, todo en redes sociales. Ya llegué a la institución educativa y en la tienda escolar también hay publicidad sobre el cereal o de pronto tienen la presentación mini, individual, del mismo cereal. Ya llevamos tres exposiciones. Luego regresamos a la casa, después de haber tenido toda la jornada y encuentro una valla gigante en el paradero de buses que me dice, «Consume el mismo cereal.» Y si llego a mi casa y en algún momento comparto viendo televisión, no sé, cuando estamos cenando o si llego a ver televisión o si llego nuevamente a conectarme a redes sociales o a otras plataformas, tengo la misma publicidad.
A lo que me refería y por qué te pongo este ejemplo es porque esa exposición reiterada a publicidad hace que cuando yo vaya a mercar o vaya a comprar, adivina cuál cereal es el que voy a comprar: el que he visto como 200 veces toda la semana, que me han dicho que es una maravilla. Entonces, esto es, digamos, como la base de del problema salud pública que hoy tenemos. Y es claro, la publicidad me lleva a tomar decisiones de consumo que me están haciendo preferir productos ultraprocesados, que tú sabes que por el simple hecho de ser ultraprocesados son problemáticos para la salud y son adictivos.
Esto hace que yo tenga un consumo masivo reiterado, empiezo a tener un montón de problemas en mi salud, sobrepeso muy joven, exceso de peso, diabetes mellitus tipo 2, hígado graso a los 13 años, un montón de problemas que me están afectando mi salud, están acortando mi ciclo de vida y están afectando obviamente el sistema de salud pública porque las enfermedades son bastante costosas.
Entonces, mira cómo arranca todo el ciclo y pues estamos en este problema de salud pública con niñas, niños y adolescentes.
¿Cuáles dificultades han tenido al momento de plantear esta situación y de buscar que se aprueben legislaciones para regular la publicidad y el marketing de ultraprocesados?
Hemos tenido dos líneas. La primera es un tema para padres, madres y cuidadores y la sociedad en general, el tema de que la publicidad no es nada grave, es normal, es chévere, es por qué me vas a mí a quitar la propaganda. Acá nos pasa en Colombia, tenemos un polvo saborizado, literal puro químico para las bebidas, que aquí lo llamamos como refresco, pero es un polvo que preparas y tiene, por ejemplo, ahora un montón de jugadores de la selección colombiana de fútbol. Entonces, claro, la gente es, pero cómo me vas a quitar a James Rodríguez de mi amada propaganda del mediodía. O cómo me vas a quitar a Linda Caicedo, esta mujer que ha triunfado jugando fútbol que le hace publicidad a un montón de productos ultraprocesados.
Entonces, tratar de regular algo que para la gente no está mal es difícil. Porque ellos no están viendo el alcance de la problemática en términos de salud pública. Para ellos es una propaganda que está chévere, es la propaganda que tiene la musiquita chévere que suena al mediodía o es la propaganda donde se ve divina la modelo, la influenciadora o la bailarina o la cantante famosa colombiana. No están viendo el problema y no están viendo cómo los están manipulando, cómo se están aprovechando de madres, padres y cuidadores para promover productos que son nocivos para la salud.
Me impresionaba hace poquito, te pongo un ejemplo, estas sopas instantáneas como tipo ramen. Sacaron una marca colombiana que ha preparado pastas toda la vida, pero ahora está incursionando en este mercado de comidas instantáneas. Y era impresionante la propaganda, porque era una mujer que llegaba desesperada al mediodía y no tenía almuerzo para sus hijos y estaban furiosos. ¿Cómo así que no hay almuerzo? ¿Cómo así que no me vas a dar comida?
Y claro, viene la salvación que es esta sopa, ¿no? Ah, tranquilos, en 5 minutos tengo almuerzo, porque literalmente son 5 minutos, y prepara esto, no sé qué y el hijo es como, «Ay, mami, ahora sí te amo.» Como unas cosas que yo decía, “no te das cuenta cómo están manipulando y cómo están menospreciando también ese rol cuidador y muchas otras cosas”.
Así que tratar de regular algo que para las personas no está mal, es muy complicado. Y ahí lo primero que hemos hecho ha sido generar pensamiento crítico. Como, «no es normal la manipulación de la publicidad, no es normal que te estén llevando a consumir productos que te están afectando a largo plazo, no es normal que lo que tú comas te enferme, no es normal.» O sea, arranquemos por desnormalizar ese tipo de cosas y exponer los riesgos que realmente hay ante la publicidad de ultraprocesados. Esa es la primera que te diría que ha sido un gran reto.
Y el segundo reto son todos los intereses económicos que hay detrás. Ha sido, digamos, como el playbook de la industria, no solamente con temas de publicidad, sino desde que estamos regulando la comida chatarra hace muchos años. Siempre vienen a venderse como las víctimas, que ellos son los que generan empleo, los que hacen que este país tenga plata, si nosotros los regulamos a ellos, mejor dicho, Colombia se perdió, el peor país del universo, desempleo total, crisis económica, o sea, la catástrofe.
Hay mucha interferencia de la industria en nuestros órganos legislativos. Ellos son los patrocinadores número uno de los congresistas y los congresistas hacen valer los intereses de sus patrocinadores. Precisamente nos está pasando eso con el proyecto de Ley de Publicidad. Hoy (7 de abril de 2026) por orden de lista era el que tenía que debatirse y nos dicen ayer que hubo una modificación y aparecemos en el punto 22 de la agenda. Nos bajaron 22 puntos de la agenda. Cuando éramos el siguiente, seríamos el primer proyecto del día. Entonces, ya supimos por qué nos llegó el comunicado, la Federación de empresarios colombianos pide que se hagan audiencias públicas, pide que se hagan mesas técnicas, ellos tienen que ser escuchados.
Este proyecto tiene que construirse desde los actores clave, desde un montón de cosas que siempre han sido los argumentos, y lo que siempre hemos defendido desde la sociedad civil es que aquel que tiene que ser regulado no puede estar en la mesa de regulación… pánico económico en general, amenazas de demandas, que es inconstitucional, que nosotros estamos violando sus derechos… como que prevalezca el derecho económico sobre la salud, sobre las protecciones de las infancias y las adolescencias y, obviamente, evidencia absolutamente llena de conflicto de interés. Sus productos no hacen daño, sus productos son los mejores, la publicidad, pues es publicidad, eso es simplemente algo sencillo… la obesidad y el sobrepeso es culpa de malos papás y malas mamás, que tienen los mejores estándares de regulación.
Nosotros llevamos con este proyecto dos años. Convocamos audiencia pública, y vinieron muchos sectores, empresariales, medios, todas las asociaciones de medios de comunicación y de todo. Porque esa es otra, con publicidad no solamente estamos acabando con la industria de ultraprocesados, sino con la industria de comunicaciones y medios de comunicación. Trajeron a todos los medios, no sé qué y mira tú la coincidencia. Justo ese día iban a publicar el código de autorregulación con estándares internacionales más increíble de todo el mundo.
Siempre han jugado a hacer todo este tipo de cosas para evadir la regulación.
¿Qué proponen para la regulación en internet y redes sociales?
Nosotros en el proyecto de ley tenemos regulación a todos los medios. En televisión y radio proponemos cubrir el horario familiar e infantil. Es decir, solo podría salir publicidad como en la franja de la noche y madrugada, que ya es de adultos. Nuestra bandera siempre es la protección de niñas, niños y adolescentes, por eso protegemos esa franja. Y en temas de redes sociales, lo que propusimos es que las plataformas garanticen métodos de verificación de edad.
La inteligencia artificial y la tecnología ya tienen esos patrones, es decir, ya no es simplemente que descargo la aplicación y me invento que tengo 18 años, sino que, por mis patrones de consumo, por lo que veo, por cómo interactúo y demás, ya construyen perfiles y saben si yo tengo 18 años o no, pues que en este caso en Colombia es la mayoría de edad. Entonces, pedimos no solamente el tema de la edad, sino verificación de edad, eso es lo primero que se está pidiendo, y lo segundo es hacer responsables del contenido a las empresas y a los creadores de contenido. Ellos tienen la obligación de saber que no pueden hacer publicidad de ultraprocesados que esté dirigida a menores de edad, si saben que de su grupo de seguidores o de usuarios son menores de edad.
Cuando nosotros propusimos este tema el año pasado, todas estas asociaciones que te estoy contando de medios de comunicación salieron sumamente preocupados y fue muy simpático porque propusieron que había un desequilibrio regulatorio o una disparidad regulatoria, porque regular los medios tradicionales no era lo mismo que regular los medios digitales. Esa situación salió tanto en una asociación de medios privados de la industria como por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), porque ellos son los que regulan en Colombia todo el tema de televisión. Entonces sí nos llama mucho la atención que usaran el mismo término, pero desde preocupaciones distintas.
Era como afectar a los creadores de contenido, a las plataformas porque no son responsables por lo que se emite, genera disparidades en la regulación. Y la CRC decía, «regular en los medios tradicionales, como televisión, radio y prensa, no es equitativo ante la libertad que tienen las redes sociales porque no tienen regulaciones y las que nos vamos a ver afectados realmente somos nosotros, pero las redes sociales y los creadores de contenido van a seguir haciendo lo mismo». Utilizaron el mismo término, pero protegiendo cada quien sus intereses.
Ahorita el tema de las plataformas digitales está en una crisis y lo podemos llamar así porque se les acabó la inmunidad. Particularmente, Colombia tiene dos casos muy grandes contra Google por la Superintendencia de Industria y Comercio, que es la que protege a los consumidores en Colombia. Nosotros hemos estado siguiendo estos casos y apoyando y a raíz del fallo que sucedió hace unas semanas en Estados Unidos sentimos que las plataformas están entrando en miedo en el sentido de se nos acabó la inmunidad y la excusa que siempre teníamos y era que como no estamos ubicados en ese país, a nosotros no nos pueden regular.
Hemos tratado de mitigar todas estas situaciones en el proyecto de ley. Lo que generamos es un tema de verificación o aseguramiento de la edad y asignando responsabilidades a los productores, comercializadores y creadores de contenido, entendiéndose como toda persona que reciba contraprestaciones por hacer publicidad.
Porque entonces nos pueden decir, «Ay, no, yo no te pago, sino que te invito a viajar o te doy descuentos o no sé qué o si sé más.» Eso es una contraprestación y tú estás haciéndole publicidad. Entonces, eso también buscamos regularlo de nuevo, insisto, enfocado en niñas, niños y adultos.
¿Y qué tal el tema de los entornos escolares? Porque la publicidad en las calles es un poco difícil, por decirlo así, pero en los espacios escolares algunos países de la región han logrado establecer regulaciones en la promoción de ultraprocesados en los entornos escolares. ¿Cómo es en Colombia, qué se ha logrado y qué se está haciendo?
Ahí te cuento que también lo tenemos en los entornos escolares particularmente están en dos proyectos de ley. Tenemos el proyecto de ley de ambientes escolares, ese proyecto lo que busca es sacar la publicidad y el patrocinio de ultraprocesados de las instituciones educativas y promover la alimentación real, como a través de los programas de alimentación escolar, de las tiendas escolares. Esto está solamente enfocado en entornos escolares. Este proyecto, de los cuatro debates, ya aprobó el primero.
Ahí vamos avanzando. Hay una ventana de oportunidad con este proyecto que establece que en las instituciones educativas no puede haber ninguna forma de publicidad y patrocinio de ultraprocesados, incluye las neveras como los electrodomésticos que las marcas regalan, por ejemplo, los afiches, las estanterías, todo lo que ellos brandean con sus logos o con sus marcas, incluyendo la entrega de elementos deportivos o de donaciones que muchas marcas hacen a las instituciones educativas.
Al principio fuimos súper ambiciosos, queríamos regular un montón de ambientes físicos, no se pudo. Al final llegamos a tres eh ambientes, se prohíbe eh publicidad en los servicios de atención a la primera infancia, entiéndase como jardines infantiles o guarderías que atienden primera infancia, establecimientos educativos oficiales y no oficiales, es decir, colegios privados o públicos de todos los niveles, preescolar, básica, primaria, bachillerato, como todo el ciclo educativo. Y logramos que quedara los medios de transporte que presten servicio escolar, transporte escolar y todo espacio deportivo y recreativo de carácter público. Es decir, estadios, parques. Después de muchos espacios que teníamos, nos quedamos con estos tres.
¿Cómo valoras la colaboración a nivel regional con este tema y la niñez, con las redes de apoyo, de colaboración y qué entiendes que se necesita para empujar legislaciones a favor de los derechos de la salud de los niños, niñas y adolescentes en cuanto a la regulación de ultraprocesados, tanto en la publicidad como en otros aspectos?
Somos muchos los que estamos luchando por esto mismo, entonces entendemos la situación. La lógica, la realidad, incluso los retos, muchas veces pueden llegar a ser los mismos y nos ayuda mucho a entender cómo lo han afrontado otros y qué han hecho otros. Eso nos ayuda un montón, el apoyo siempre ha estado, lo que nosotros normalmente hacemos o le solicitamos a las organizaciones o a las alianzas es que nos envíen conceptos favorables frente al proyecto de ley, por ejemplo, entonces los enviamos, les pedimos eso le da mucha legitimidad y mucho peso, porque no es un tema que nos estamos inventando desde Red Papaz, no es solo nosotros, sino que esto está pasando en Latinoamérica.
Por ejemplo, Chile en el tema de la publicidad, ellos han avanzado, eso nos ayuda mucho a darle mayor legitimidad a estas luchas. ¿Qué nos hace falta? Latinoamérica particularmente ha avanzado mucho, bueno, Sudamérica, no sé qué tanto Centroamérica, sé que hay algunos, no todos. Hemos avanzado en el tema de etiquetado nutricional Eso sí, un montón. Y te puedo decir con muchísimo orgullo que tenemos los mejores etiquetados a nivel mundial. Y ha sido tremendo, es decir, como tú sabes que en este imaginario social de Latinoamérica no se esperan cosas buenas. Y mira que en esto sí vamos muy adelantados y eso ha sido muy bonito también, es un motivo de orgullo.
Hay retos y la industria siempre va 20 000 pasos adelante nuestro, porque ellos tienen los recursos y la tecnología para esto, pero ahí vamos, regulando un montón de cosas. En el tema de los impuestos saludables también hemos avanzado, aún nos falta, pero, por ejemplo, Colombia tiene impuestos tanto para los comestibles como para los bebibles ultraprocesados.
El ideal es que el impuesto sea del 50 %, vamos en el 20. Siempre habrá oportunidad de mejora, pero ahí estamos. Nos falta todos los temas de publicidad, que realmente la gente entienda que esto es un problema de salud pública y pues que más países avancen en este tema. Y nosotros también estamos con los ambientes escolares en general y sabemos que se han creado muchos retos en Argentina en materia de alimentación, como acceso a alimentación real, subsidios a canastas básicas de alimentos reales, porque claro, vinimos y dijimos como todo esto es lo que usted no debería comer, esto lo está enfermando, esto lo está matando, etcétera, pero ante las realidades diversas de Latinoamérica, pues el alimento real también es muy costoso. El acceso quizás no es el mejor, nuestros campesinados quizás no están en las mejores condiciones posibles.
Entonces, se empiezan a sumar un montón de cosas dentro de esta transformación del sistema alimentario. Eso es algo de lo que somos totalmente conscientes. Todo el tema de esta corriente que está llegando de salud alimentaria y es que sin medio ambiente nosotros no tenemos alimentación.
¿Cómo empezamos nosotros a ampliar este eje del derecho a la alimentación, a un derecho a un ambiente sano, a un derecho a un campesinado que sea valorado, cuidado, promovido, como todo lo que tiene que ver como el sistema de compras públicas? Es que esto es un montón, esto de verdad es como una cosa gigante que cada día le salen cositas nuevas.
Lo último que te diría que también esta el tema de la lactancia humana. La situación con las fórmulas infantiles comerciales es tenaz. Particularmente para Colombia ha sido difícil, porque si bien hemos adoptado algunos elementos del Código Internacional de Sucedáneos, no está acogido plenamente y el tema de las bajas tasas de lactancia humana o materna en Colombia son tremendas, debería estar en el 50 % y por bien que nos vaya estamos en el 36. Además, que no hemos tenido cifras desde hace 10 años. Claro, ha sido todo un tema porque cuando los niños consumen fórmulas infantiles comerciales son más propensos a consumir ultraprocesados a lo largo de toda su vida y es mucho más difícil insertar alimentación complementaria basada en alimentos reales. Es que esto es toda una cadena. También estamos en esa lucha pues por la regulación de las fórmulas infantiles y la promoción de la lactancia materna.








