Un año, doce temas principales y decenas de notas durante el 2025. Desde dietas saludables a agroecología, desde maternidades y cuidados a protección del ambiente; también impuestos a ultraprocesados y el rol de las multinacionales en la alimentación. Y, siempre presente, etiquetado de productos y el derecho humano a la alimentación. Un breve repaso de los temas de 2025 y caminos posibles para el 2026.
Chocolates, dietas y soberanía alimentaria
Dieta saludable, el rol de cacao-chocolate, las causas de la obesidad y la soberanía alimentaria fueron temas centrales del primer cuatrimestre. “La dieta saludable se trata de adoptar un estilo de vida saludable, que incluya una dieta variada y equilibrada y la práctica diaria de actividad física adaptada a cada persona”, explicó Isabel Lladó, bióloga y profesora universitaria al tomar distancia de las «dietas milagrosas» que prometen e incentivan un acelerado bajo de peso. Y resaltó: «La recomendación es que la pérdida de peso sea moderada, pero mantenida, que reduzca grasa corporal preservando la masa magra, y que corrija los errores alimentarios».
En el contexto del Día de los Enamorados (14 de febrero) y de uno de los típicos regalos de esa fecha, se tomó como referencia el cacao y el chocolate desde distintas aristas. Desde la producción orgánica y agroecológica en Brasil, República Dominicana y Ecuador, hasta cómo el cambio climático afecta al cultivo. «Sin cacao no hay chocolate y sin familias campesinas no hay cacao. Así de importante es el trabajo del sector rural para poder saborear un rico chocolate. Análisis de las condiciones de producción, los impactos negativos, el uso de venenos y la alternativa agroecológica», señaló un artículo sobre la faceta socioproductiva. Y, para sorpresa de muchos y muchas, una nota alertó que muchos productos vendidos como chocolate en realidad casi no tienen cacao (elemento central del chocolate).
En marzo se abordaron las causas del sobrepeso y la obesidad. Un tema central es el sistema alimentario, entendido éste desde cómo se cultiva, el procesamiento y cómo llegamos a él en las verdulerías, almacenes y mercados. Entre los puntos destacados figura que la transformación de los sistemas alimentarios beneficiará a la salud, la nutrición y al ambiente. Entre las políticas para lograr este cambio se incluyen el establecimiento de políticas públicas para la adquisición y prestación de servicios alimentarios, la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas, y de los sucedáneos de leche materna.
Estuvieron presente el rol de la publicidad engañosa (cuando ofrecen productos que dicen ser saludables y no lo son) y, por otro lado, los desafíos de la situación nutricional en América Latina y el Caribe. «La prevalencia de sobrepeso (en niños y niñas) en la región alcanzó el 8.6%, superando significativamente el promedio mundial del 5.6%. Este problema afecta a 4.2 millones de niños y niñas menores de cinco años en la región», destaca la investigación.
El 17 de abril se conmemora el Día de la Lucha Campesina, y uno de los ejes es la soberanía alimentaria. “La soberanía alimentaria es el derecho del campesinado a producir alimentos y el derecho de los pueblos a poder decidir lo que quieren comer, cómo y quién lo produce”, resume la Vía Campesina, movimiento internacional rural con presencia en 81 países. El concepto marca un camino hacia un sistema agropecuario que prioriza a campesinos, indígenas y la autodeterminación de los pueblos por sobre otro modelo que privilegia a las grandes empresas de insumos, transporte y comercialización.
Allí se destacó que el 70% de los alimentos son producidos por familias campesinas, pueblos indígenas y pescadores, a pesar de contar solo con el 25% de la tierra. «Nuestros países tienen que tener una reforma agraria integral. Porque lo primero que un campesino, una campesina, tiene que tener es tierra. Y una tierra legal, y una tierra que garantice la posibilidad de producción», planteó Elsa Sánchez, integrante de la Articulación Nacional Campesina (ANC) y de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas (Conamuca) de la República Dominicana.
Maternidades y cuidados, hipertensión y ambiente
«Las madres hablan: crianzas, alimentos y culpas», fue el título del primer podcast de Saludable Saberlo que abordó el reto de alimentar saludablemente a los niños y niñas. Hubo relatos de vivencias, trucos y cómo navegar el día a día para que hijos e hijas coman rico y sano.
También se destacó un artículo de opinión sobre el rol de las corporaciones. «El sabor del poder: cómo la industria alimentaria socava nuestros derechos», es el título de la columna y detalla cómo las empresas de ultraprocesados y bebidas azucaradas suelen disfrazarse como “aliadas” de la salud pública, buscan que los gobiernos las vean como parte de la solución, pero en realidad su objetivo es desviar la atención de los daños que producen sus productos.
En el marco de la Semana Mundial de Concientización de la Sal y el día Mundial de la Hipertensión, un estudio en cinco países de América evaluó la situación en 25 000 alimentos y concluyó que la mitad de ellos no cumple con las normas establecidas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). «En general, la carne y las aves de corral procesados tenían los niveles de sodio más altos, 47% y 45% de los productos se ajustaban al sodio por 100g y por kcal, respectivamente (…) Los altos niveles de sodio sugieren que los gobiernos necesitan fomentar la reducción del sodio a nivel de los fabricantes mediante la reformulación de los alimentos», aclara la investigación. La hipertensión afecta a 1000 millones de personas y tiene directa relación con el consumo de sodio.
Junio se enfocó a un eslabón clave de la alimentación: las siembras y cosechas. En una entrevista con Ramón Vera Herrera, estudioso y activista en la defensa de la vida y cultura campesina en México, se hizo hincapié en la importancia de las semillas, el rol de las grandes empresas, las consecuencias de la agroindustria y el papel imprescindible de los pueblos indígenas y campesinos para mantener la diversidad en el agro y en la alimentación. «Las semillas son el primer eslabón de la cadena alimentaria. Y las semillas no son una ‘cosa’, son un símbolo de un entramado de relaciones que está ahí, encarnado, encapsulado y listo para volver a florecer. Es un elemento esencial de la alimentación y de la vida misma», afirmó.
En la ciudad de Rosario (Argentina), se realizó el VIII Congreso de Salud Socioambiental. Con disertantes locales, de América Latina y España se abordó el sistema agroalimentario, los derechos humanos, la microbiota, el cuidado de las semillas y el rol de las corporaciones y Gobiernos. «Comer es un acto político», definió Andrea Graciano, nutricionista e integrante de la Cátedra de Soberanía Alimentaria de la Universidad de Buenos Aires.
Agosto fue el mes dedicado a la lactancia materna. Una variedad de artículos lo abordó desde distintas aristas. El rol empresario y su lobby, tres madres (de Ecuador, República Dominicana y México) dieron testimonio en primera persona, y la urgente necesidad de construir entornos protectores para la lactancia materna (y que las leyes no sean solo letra bonita).
Impuestos, ultraprocesados, mujer rural, ciencia y más
Los impuestos saludables son aquellos que se aplican a productos que generan efectos nocivos en la salud, entre ellos el tabaco, el alcohol, las bebidas azucaradas y los productos ultraprocesados, con el objetivo de reducir su consumo y, de este modo, contribuir a disminuir la carga de padecimientos de las principales causas de muerte y discapacidad, que son las Enfermedades No Transmisibles (ENT), como el cáncer, la diabetes y las dolencias cardiovasculares.
Tres artículos abordaron la situación. Desde los mitos (impulsados por las grandes empresas para que no se apliquen los impuestos) hasta cómo estas cargas tributarias pueden moldear las decisiones de compañías, gobiernos y comunidades.
«El 14.3% de las muertes por ENT están asociadas a patrones alimenticios poco saludables, el 8.5% al consumo de tabaco, el 3.9% al de bebidas alcohólicas, y el 1.6% a la baja actividad física. Resulta más preocupante el escaso progreso en políticas que enfrenten estos riesgos», señaló Juan Camilo Herrera Palacio, coordinador de la Alianza Juvenil, una organización que aboga por la prevención de las ENT en las Américas.
Octubre fue diverso. Estuvo enfocado en los aditivos (como los colorantes) en la industria de ultraprocesados. Un informe demostró el doble estándar corporativo: cómo en países de América se permiten insumos que están prohibidos en Europa y Estados Unidos. «Alrededor de los 188 millones de niños, niñas y adolescentes que viven en América Latina y el Caribe tienen un riesgo adicional que no enfrentan los casi 200 millones de viven en la Unión Europa: los posibles efectos de algunos aditivos sintéticos permitidos en la industria de los ultraprocesados en los países latinoamericanos y caribeños, pero restringidos o prohibidos en las naciones europeas, así como en Estados Unidos, Canadá y en países de otros continentes», resumió la periodista Argénida Romero, quien también dio cuenta —en otro artículo— respecto a las alternativas a los aditivos sintéticos.
El 12 de octubre, fecha tan especial para los pueblos indígenas, llegó con un informe de siete alimentos que viajaron desde América (que, claro, no se llamaba así en 1492) a otros continentes y aún están presente en los platos del mundo. Son el maíz, la papa, cacao, tomate, frijol, la yuca y la quinoa. Y cerró el mes con un informe especial de la situación de la mujer rural, que trabaja a la par (o más) que los hombres y tiene menos paga y más derechos incumplidos.
En noviembre se destacó la interferencia de la industria en las políticas públicas y en los necesarios controles. En esa línea, la revista científica The Lancet publicó una serie fundamental titulada «Alimentos ultraprocesados y salud humana», en la que las bebidas azucaradas –refrescos, jugos industriales y bebidas energéticas– emergen como el ejemplo más claro de cómo el procesamiento industrial masivo afecta la salud global. Un artículo de Saludable Saberlo resumió ese paper científico.
Diciembre cerró con un artículo sobre las comidas de las fiestas de fin de año, con eje en el mantener vivas las recetas locales, que garantizan que el conocimiento sobre ingredientes tradicionales no desaparezca, promueve la diversidad alimentaria y el consumo local. Y un webinar de Colansa con una mirada de Latinoamérica a la investigación de The Lancet sobre ultraprocesados.
Y, siempre presente y transversal durante todo el año, artículos e investigaciones sobre etiquetado frontal de productos ultraprocesados, publicidad y marketing, las consecuencias del modelo agroindustrial y los distintos aspectos de salud vinculados a la un modelo alimentario que es urgente dejar atrás.








