Productores agroecológicos, sectores de la educación, partidos políticos y redes de comercio justo de Argentina se reunieron para impulsar iniciativas públicas para producir alimentos sin venenos, cuidar la salud y proteger el ambiente.

La ciudad de Rosario es una de las más pobladas de Argentina, con un millón de habitantes, surcada por el majestuoso río Paraná. De su puerto se exporta la mayor parte de las cosechas de soja, maíz y trigo. Allí se realizó un evento para «alimentar las ciudades» de la mano de la agroecología. Estuvieron presentes agricultores, políticos, redes de comercio justo, docentes y estudiantes. Más de veinte oradores y puntos en común: la necesidad de políticas públicas y críticas al gobierno de Javier Milei.
«Para tener buena salud es necesario un alimento sano. Y para eso es necesaria una tierra sana y un modelo productivo que no nos enferme. Y la política pública tiene que hacer posible eso», afirmó Damián Verzeñassi, médico, docente universitario y parte del Instituto de Salud Socioambiental (InSSa) de la Facultad de Medicina de Rosario, uno de los espacios impulsores de la jornada.
El lugar del encuentro fue el Concejo Municipal de Rosario (espacio del Poder Legislativo local) y se buscó, ante la crítica situación de Argentina (50% de pobreza), construir un lugar de reencuentro para fortalecer trabajos que ya se realizan e intentar avanzar en nuevas acciones.

Productores agroecológicos
Claudio Benítez, del Grupo Ecologista Génesis, en la comuna de Zavalla, recordó que en 2019 eran solo dos productores agroecológicos. En 2021 ya eran seis. Y en la actualidad son catorce. «La agroecología es trabajo conjunto, es entramado productivo, en entender la agricultura desde un punto de vista integral, no es solo producir sin agroquímicos», explicó. Señaló que producen harina de trigo y comercializan pizzas y fideos, entre otros alimentos.
Eduardo Spiaggi integra el Proyecto Agroecológico Casilda (PACA), un predio de once hectáreas donde producen 80 toneladas de alimentos diversificados por año, entre ellos, trigo agroecológico. «Celebro este encuentro de política, porque tenemos que recuperar la política frente a la catástrofe cruel de Milei», denunció.
Recordó que, desde hace 18 años, decidieron desde la Facultad de Veterinaria acompañar a productores en los territorios. Sinceró que «sin política pública nacional es muy difícil», pero llamó a igual seguir trabajando colectivamente, articulando, como es la propuesta del encuentro.
Fecofe es una federación de cooperativas de diez provincias de Argentina. En su representación estuvo Silvio Antinori y fue muy escueto. Marcó tres ejes: celebró la convocatoria, destacó lo clave de las políticas públicas y fue contundente: «No puede ser que en Argentina haya miles de niños que se van a dormir sin cenar».
Redes de comercialización
Un aspecto central es cómo se distribuyen los alimentos, cómo llegan de las chacras o fábricas hasta las mesas de los consumidores y las consumidoras. Es el lugar que ocupan las empresas de comercialización, muchas de ellas bajo el concepto de «precio justo», tanto para quiénes compran como para quiénes venden. Gastón Médula, de la cooperativa de trabajo Arraigo, aportó el paraguas conceptual que debiera guiar a todos los actores de la cadena: «Solos no podemos pero juntos somos invencibles».
Nicolás Martínez, de la Cooperativa Coopexpress de distribución de alimentos, hizo una lectura del presente y un llamado a la acción: «Estamos ante un gobierno nacional que no le importa el hambre, menos le importan los alimentos sanos, la economía social o la agroecología. En espacios como este debemos generar una alternativa para alimentar al pueblo».
Sebastián Ferro, de la Cooperativa Alimentos para la Nueva Argentina, propuso que se deje de llamar alimentos a lo que se vende en las grandes cadenas de mercados y recordó que esos productos ultra procesados impactan de lleno en la salud de la población. Propuso la creación de una «gran cadena» de distribución de alimentos. «Nosotros reunimos a más de 40 organizaciones. Pero también es necesaria una decisión política para ayudar a concretar acciones rápidas», señaló.
Ignacio Oleada, de la Cooperativa Almacén de Alimentos, remarcó que todos los presentes tienen claro que no puede ser que los productores obtengan un porcentaje mínimo respecto a lo que se cobra en las góndolas de venta, pero aclaró que no se trata solo de un problema de distribución ni de concentración en pocas manos: «Estamos ante un sistema alimentario que no está pensando para la alimentación de los pueblos. Está pensado para la ganancia de las grandes empresas. No puede ser que en Argentina, que produce alimentos, exista hambre. Nuestra tarea es construir un nuevo sistema alimentario». Llamó a juntarse cada vez más, al trabajo conjunto y construir «fuerza política» para que haya alimentos para todos.

Sector político
La ciudad de Rosario es una referencia en la producción de alimentos agroecológicos. Allí funciona desde hace tres décadas el Programa de Agricultura Urbana. Es una experiencia inédita en Argentina, con 40 hectáreas en producción en plena ciudad. Luciana Bassi es directora del área de Emprendimientos del Municipio de Rosario. Subrayó que es un ejemplo de política pública que atravesó distintos gobiernos y que puede ser replicado en otros lugares. Funciona con «parques huertas» (de entre media hectárea hasta cinco) en las que trabajan personas que fueron capacitadas para ese fin. Parte de la producción es para autoconsumo y otro porcentaje para comercializar en ferias impulsadas por el mismo gobierno municipal.
«Producimos toneladas de alimentos sanos. Y es un trabajo entre productores, municipio y consumidores», resaltó. Explicó que los ejes de acción son capacitación, fomento al cooperativismo, pensar estrategias desde el punto de vista regional y actuar en clave de acción contra el cambio climático.
En la jornada estuvieron presentes tres comunas (pequeños pueblos) de la región. Máximo Paz, María Teresa y Soldini. En los tres lugares se están implementando, en distintos estadíos, políticas públicas locales de producción de alimentos saludables, con trabajo local y arraigo.
Del sector educativo estuvieron presentes escuelas agrotécnicas que hacen foco en la agroecología como un modelo de desarrollo y la Universidad Nacional de Rosario. También se presentó el proyecto de ordenanza sobre el “Régimen de Promoción de la Producción y Comercialización de Productos Agroecológicos y Orgánicos”, que intentarán sea aprobado este año en el Municipio. El evento contó con el auspicio de Colansa (Comunidad de Práctica Latinoamérica y Caribe Nutrición y Salud), CLAS (Coalición América Saludable) y el Colegio de Médicos de la Segunda Circunscripción de la provincia de Santa Fe.